Stephanie Yamile González González
Lecciones para el tiempo presente sobre las tareas históricas del proletariado. La disyuntiva de la Revolución Rusa de febrero a octubre de 1917: Reforma o Revolución
“Sin teoría revolucionaria no hay práctica revolucionaria”
Lenin
Ponencia presentada en Centro Vlady, de la UACM, como parte del Segundo Congreso de Historia y Sociedad Contemporánea de la UACM. A Cien años de la Revolución Rusa.
Ciudad de México, 23 de octubre de 2017.
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Para leer en PDF: Rev Rusa – Stephanie
I. Introducción
El presente trabajo abordará una disyuntiva con la que se enfrentaron los revolucionarios durante el proceso de febrero a octubre de 1917: Reforma o Revolución. Dos posturas que definirían la historia del siglo XX mundial. Iremos viendo cómo estas propuestas se discutieron por los dirigentes políticos de Rusia. Veremos cómo se entrelazaron con las coyunturas políticas, económicas y sociales del momento, a nivel nacional e internacional; hasta llegar a analizar cómo fue que una de las proposiciones, dio como resultado la revolución proletaria más importante de todos los tiempos: la Revolución de Octubre de 1917. Ésta última, no la abordaremos por cuestiones de espacio, pero con el presente trabajo, nos acercaremos al contexto que llevó que se produjera.
Para abordar la discusión que se convirtió en praxis, tomaremos a tres autores: comenzaremos con Rosa Luxemburgo, quien es de las dirigentes y teóricas marxistas más importantes de todos los tiempos, utilizaremos dos textos fundamentales: su escrito de Reforma o Revolución (1900) [1] donde desarrolla una teoría sobre el oportunismo; y su texto, acerca de la Revolución Rusa (1918) [2] que profundiza sobre las tareas que el proletariado tiene que llevar a cabo para la revolución socialista.
Los siguientes dos autores son V.I. Lenin y León Trotsky, al ser de los principales dirigentes y teóricos sobre la Revolución Rusa. Ilustraremos cómo surgió la revolución de febrero de 1917 a través de las narraciones e investigación que realizó Trotsky en su Historia de la Revolución Rusa (1931) [3], de ahí mismo, explicaremos la Ley del Desarrollo desigual y Combinado, para interpretar cómo fue que en un país atrasado económicamente como Rusia, fue posible una revolución socialista. De Lenin, utilizaremos las tesis de abril (1917) [4] que nos hablan de las tareas urgentes del proletariado durante el Gobierno Provisional y hacia la insurrección de octubre y su libro El Estado y la Revolución [5], para llegar a las conclusiones.
Todo lo anterior, tiene como objetivo poder apreciar las problemáticas históricas y discusiones teóricas que se tuvieron en ese periodo y, que permitieron dar dirección revolucionaria a las masas trabajadoras para cambiar las relaciones de poder existentes. Como se mencionó, no abordaremos la revolución de octubre, pero este trabajo analiza los conflictos políticos que antecedieron a esa gran revolución. Por último, en este escrito, haremos un balance sobre las circunstancias actuales que nos llevan a preguntarnos sobre las vigencias de estas propuestas y las rutas que se plantean en 2017, a cien años de la Revolución Socialista.

II. Reforma o Revolución
La gran teórica marxista sobre la disyuntiva de «Reforma o Revolución» es Rosa Luxemburgo, una mujer prusiana y judía que fue asesinada por la contrarrevolución después de la rebelión alemana en 1919. Partiendo desde sus planteamientos, debemos entender que cuando hablamos de «Reforma» nos referimos a la reformación del capitalismo. Esto significa, aplicar una serie de medidas ya sean políticas, económicas o sociales que sirvan como salida provisional a una crisis que puede llevar a un quiebre del capitalismo. Por otra parte, la disyuntiva de «Revolución» se debe entender que nos referimos a la revolución socialista, planteada desde una perspectiva de clase: la proletaria, puesto que, reconoce que la reformación del capitalismo continuará sobre la base de una sociedad dividida en clases que produce miseria y opresión; de ahí, que la revolución socialista se considere tanto por Luxemburgo como por otros autores, como el único camino posible para la emancipación real del proletariado.

Considerando lo anterior, el texto Reforma o Revolución escrito en 1900 por Luxemburgo, es una polémica y crítica al alemán Eduard Bernstein (1850-1932) quien, al igual que Rosa, militó en las filas del Partido Social Demócrata (PSD) Alemán. Sin embargo, Bernstein publicó un libro titulado Las premisas para el socialismo y las tareas de la socialdemocracia (1899), y fue ganando terreno con sus posiciones oportunistas dentro del PSD, así señaladas por Luxemburgo. Entre las premisas de Bernstein encontramos negaciones a las tesis fundamentales de los marxistas como de la existencia de la lucha de clases, los antagonismos de clase y la concepción materialista de la historia. De ahí, que Bernstein llegara a la conclusión de que una revolución era innecesaria y que se podía llegar al socialismo por medio de reformas graduales puesto que, los mecanismos como los sindicatos, las cooperativas y una supuesta extensión de la democracia irían transformando por sí solas las relaciones sociales y no habría razón para eliminar a la burguesía porque tomarían conciencia de su papel como explotadores y buscarían cambiar por la comunidad, según Bernstein.

No obstante, Luxemburgo desde su visión revolucionaria, le debatió cada uno de sus argumentos expuestos su el libro a Bernstein. A continuación, expondremos algunas partes de la polémica de Luxemburgo que nos ayudarán a entender los planteamientos por parte de los reformistas y socialdemócratas.
Sobre el parlamentarismo moderno:
El parlamento sirve para expresar, dentro de una organización estatal, los intereses de una sociedad en su conjunto. Pero lo que el parlamentarismo refleja aquí es la sociedad capitalista, es decir, una sociedad donde predominan los intereses capitalistas. En esta sociedad las instituciones representativas, democráticas en su forma, son en su contenido instrumentos de los intereses de la clase dominante. Ello se manifiesta en que la democracia niega su carácter de clase y se transforma en un instrumento de los verdaderos intereses de la clase burguesa sacrificando las formas democráticas [5]
Luxemburgo nos dice que
quienes se pronuncian a favor del método de reforma legislativa en lugar de la conquista del poder político y la revolución social en oposición a estas, en realidad no optan por una vía más tranquila, calma y lenta hacia el ‘mismo’ objetivo, sino por un objetivo diferente. En lugar de tomar partido por la instauración de una nueva sociedad, lo hacen por la modificación superficial de la vieja sociedad. Su programa no es la realización de un socialismo, sino la reforma del capitalismo, no es la supresión del trabajo asalariado, sino la reducción de la explotación, es decir, la supresión de los abusos del capitalismo en lugar de la supresión del capitalismo [7]
Para Luxemburgo, el libro de Bernstein es el primer intento de proveer de una base teórica a las corrientes oportunistas que proliferan en el seno de la socialdemocracia [8]. Señala también, que este oportunismo tiende a paralizar la lucha de clases proletaria, puesto que garantizan la supremacía de los elementos pequeñoburgueses que buscan torcer el rumbo del partido y su dirección [9]. Como en la citas anteriores se demuestra, Luxemburgo explica que las reformas al capitalismo es una negación de los problemas fundamentales del proletariado, y son oportunistas por no ataque a la raíz del problema sino por encubrirlo. La propuesta de Bernstein de reformar el capitalismo, tiene como promesas disminuir la explotación, lo que señala Luxemburgo como una falacia ya que son esas condiciones de las que el propio capitalismo se alimenta.
La importancia misma que Luxemburgo le da al texto, es la necesidad de que el proletariado conozca las bases en que se sustenta la teoría oportunista. Reforma o Revolución no es solo una disyuntiva, sino que implica una posición de clase que sirve a la burguesía o al proletariado respectivamente. La reforma al capitalismo, repudia al marxismo científico y crea unas bases ficticias y revisionistas para borrar las contradicciones entre clases; asimismo, puede estarse reformando con cada nueva crisis, de ahí que para Luxemburgo, la socialdemocracia representada por Bernstein en su momento, sea una posición oportunista y pequeñoburguesa que debe ser combatida.
De lo anterior, se reafirma en Luxemburgo que la Revolución es la única vía posible que tiene el proletariado para transformar todas las relaciones existentes porque implica la toma del poder político para sí [como clase], cosa que no puede hacer dentro de una sociedad burguesa con intereses muy claros y precisos, donde la burguesía por medio de sus aparatos como el parlamento se legitima y que utiliza la división de la sociedad en clases para existir. Es entonces que desde la línea marxista, Luxemburgo defiende que la clase proletaria debe acabar con el sistema, abolir la propiedad privada, construir sus propias formas de organización sin tener ningún tipo de confianza a la burguesía.
II. La Revolución de febrero de 1917
Antes de llegar a febrero de 1917, es necesario referirnos al antecedente histórico que es considerado por Trotsky como “el prólogo de las dos revoluciones de 1917: la de febrero y la de octubre” [10] que es, la revolución de 1905. En esa primera revolución, nos dice Trotsky, se acentuaron las contradicciones entre el zarismo y las exigencias de la historia. El burgués se hizo más conservador y suspicaz, mientras que la clase trabajadora vio una necesidad inaplazable de crear una organización revolucionaria propia, donde se reclutaran las masas del pueblo para ponerlas al servicio de la revolución. Asimismo, surgió la figura política más importante de todos los tiempos: los Soviets, organismos obreros que cuestionaron las condiciones materiales de las clases que integran la sociedad así como la democracia «de unos cuantos» a la que se veían sometidos [11].

Para Trotsky, a la Revolución de 1905 le faltó una dirección revolucionaria que le pudiera dar encausar toda la fuerza de las masas. 1095, fue el prólogo de lo que para 1917 sucedería. Ahora entonces ¿qué sucedió en febrero de ese año?
El 23 de febrero de 1917 era el día de la mujer [12], y en Petrogrado, antigua capital de Rusia, fueron las mujeres obreras textileras quienes decidieron declararse en huela, buscaron la solidaridad de los demás sectores trabajadores para hacer una huelga general en contra de las pésimas condiciones laborales en las que se encontraban, así como hacer la exigencia de detener la participación de Rusia en la gran guerra y que se le diera comida a la población. El primer peldaño de la insurrección, nos dice Trotsky, fue la huelga, que a lo largo de tres días logró su objetivo, que se convirtiera en Huelga General. Tomó un carácter ofensivo, las y los trabajadores salieron a las calles con manifestaciones por doquier. Un clima de inestabilidad política para la burguesía se presentó. Las obreras se dirigieron a la Duma (Asamblea legislativa) para exigir pan. La burguesía sacó sus tropas a las calle pero no se dio a abasto debido a que subestimaron la iniciativa y apoyo que tendría esta lucha. Los y las trabajadores comenzaron a tener éxitos parciales, las tropas se replegaron y los saqueos a bodegas de abastos de la burguesía creó un ambiente de triunfo para los obreros.
El Día de la Mujer, se convirtió en el primer día de la revolución. Nadie lo esperó, ni la burguesía ni los mismos bolcheviques. Las masas irrumpieron pese a que el Partido Bolchevique no se decidía si apoyar o no. La burguesía pensó que era un huelga más y no le dio importancia. Se configuró una nueva fase donde las huelgas iban creciendo y desarrollándose por todo el país. Los y las obreras se pusieron frente a frente con el ejército, vieron que su capacidad era superior si se organizaban, no tenían armas pero utilizaron todo el material humano posible para enfrentar a los opresores. Todo fue improvisado pero con objetivos claros: paz, pan y tierra. Esas fueron las consignas que dirigieron la revolución de febrero de 1917. A la gendarmería se le buscó desaparecer, y al ejército se le buscó ganarlo, de fundirlo con el pueblo. La revolución dio otro paso hacia adelante. Trotsky lo llama “los cinco días que cambiaron el mundo” del 23 al 27 de febrero de 1917.
La noche del 26 de febrero fueron detenidas cerca de cinco personas pertenecientes al Comité Bolchevique. Esto dio a entender que la burguesía cobrara la ofensiva. El 26 fue domingo y las fábricas no abrieron, eso impidió medir las fuerzas y presión de las masas [13]. La ciudad en tan solo unos días cambió por completo. Patrullas, caballerías y barreras de soldados no impidieron que los obreros se trasladaran del centro a los suburbios de Petrogrado. Disparos y bloqueos a puntes solo hicieron enfurecer más a las multitudes quienes decididas, atravesaron por el hielo para llegar a los nuevos puntos de encuentro en la capital. Las masas no se replegaron, se fortalecieron. Se intentó dispersarlas, pero estas no se dejaron, enfrentaron. La masa no quería retroceder y eso ya era una convicción. Ver sus fuerzas les permitió sostener que su triunfo ya era inminente.
Las masas y el ejército tuvieron su propio proceso, ya que a estos últimos se les buscó pasar del lado de los trabajadores. Fue entonces que se comenzó a hacer más visible que se estaba decidiendo el destino del Poder, de la guerra y de Rusia en general [14]. Durante el proceso que gran número de regimientos militares se pasaron del lado de las masas, cansados también de la guerra y de la falta de pan, otros simplemente se regresaron a los cuarteles y decidieron no salir.
Después de estos cinco días, con la revolución triunfante, hubo una nueva fase de expectativa, se abrieron las cárceles y se liberaron a los prisioneros. Por las calles sonó la Marsallesa. Como nos dice Trotsky, con la revolución de febrero de 1917 trató de vengarse de un régimen de opresión, de las persecuciones y escarnios de los que había sido víctima el pueblo de Rusia durante varios siglos [15]. Quienes dirigieron la Revolución de Febrero de 1917 fueron los obreros que ya habían sido templados en años anteriores.. Sin embargo, no bastó la organización para poner el poder en manos de los trabajadores. El error de las masas en aquel momento, fue que no se sobrepusieron al viejo orden para transformarlo, sino que cedieron el poder a la pequeñaburguesía existente, pero no de forma incrédula. Por las persecuciones policíacas ya mencionadas, las organizaciones clandestinas y revolucionarias no tenían fuerza al momento de la insurrección de febrero. Trotsky por ejemplo, se encontraba en Nueva York mientras que Lenin en el exilio en Suiza. Sin procesar lo que sucedía, los obreros se fueron adaptando al nuevo germen social que ocurría, todo lo que se fue creando, tuvo el nombre de «provisional», con la finalidad de ir observando el rumbo que tomaba.
IV. La Ley del Desarrollo Desigual y Combinado
¿Cómo explicar esta irrupción violenta de las masas en la historia? Fue una pregunta que se hizo Trotsky en el libro tan ampliamente citado en este escrito. Para responderla, generó la Ley del Desarrollo Desigual y Combinado. El Desarrollo Desigual, implica que las necesidades materiales de las clases explotadas, las hace avanzar a saltos en posiciones políticas que tomar, como buscar someter a la burguesía, ya que es producto de las contradicciones propias del capitalismo. Por otro lado, el Desarrollo Combinado, es una amalgama de formas arcaicas y modernas, esto significa que se niega una concepción etapista de la historia ya que el proletariado es capaz de aprender a utilizar herramientas, como las armas, prácticamente en cuestión de días ante graves crisis, pese a que anteriormente solo haya utilizado piedras para defenderse. Estos saltos se dan como parte de una necesidad de cambio de una clase que se genera por la opresión de la sociedad dividida en clases [16].

La Ley del Desarrollo Desigual y Combinado es la unidad integral que refleja la evolución de la sociedad en su conjunto, que afecta a los procesos sociales y económicos. Marx nos dice: “la burguesía no ha forjado solamente las armas que deben darle muerte; ha producido también los hombres que empuñarán esas armas: los proletarios” [17]. En este sentido, es que tenemos la Ley del Desarrollo Desigual y Combinado como una Ley Universal generada por los mismos procesos del capitalismo. Es entonces, una ley de confrontación entre clases, que permite el desarrollo de la conciencia y de la técnica para terminar con la opresión.
Esta ley explica porqué en países atrasados como Rusia, se puede dar una revolución socialista. Ya que el capitalismo genera una universalidad y permanencia de la evolución de la humanidad, pero sobre esta falacia por sus mismas contradicciones implícitas, hace que los países atrasados produzcan dinámicas adelantadas a sus condiciones ya que se ajustan de una forma brusca del capital para combatirlo, adaptando su atraso a las conquistas más modernas. Por lo tanto, Trotsky nos dice que el yugo concentrado en el zarismo, hizo que las y los obreros rusos asimilaran las conclusiones más avanzadas del pensamiento revolucionario, en los diferentes momentos en que los propios antagonismos llevaron al proletariado a luchar por su emancipación incluso sin tenerlo en su plena conciencia [18].
V. La dualidad de poderes
Febrero de 1917 produjo la caída del zarismo, no obstante, la toma del poder quedó en aire ya que no todas las masas trabajadoras habían elegido a sus soviets por desconocimiento de los hechos; además, las masas se negaron a creer que la revolución tocaba de forma directa sus intereses. Es entonces, que después de febrero surgió la dualidad de poderes, compuesta por el gobierno provisional y los soviets. Los pequeñoburgueses, mencheviques y socialrevolucionarios formaron una coalición contra los soviets en dicho gobierno, mientras que las masas revolucionarias se fueron con los Soviets porque a sus ojos, “era[n] la expresión organizada de todo su descontento” [19]. Surgió así, el Gobierno Provisional, instalándose en el Palacio Táuride en Petrogrado, luego de la abolición del gobierno zarista; sin embargo, quedó a encabezado por el príncipe zarista Georgi Lvov.
Es reconocido por todos, que para la estabilidad de un régimen es necesario que la clase dominante consiga imponer en toda la sociedad sus formas económicas y políticas como únicas posibles. La existencia de un doble poder sigue generando conflictos de intereses. Cuando son dos clases antagónicas las que se enfrentan, como en el caso de Rusia en febrero de 17, tenemos que es la burguesía y el proletariado quienes están en el terreno de combate y, la misión de la revolución o la contrarrevolución, consiste en triunfar.
La dualidad de poderes, nos dice Trotsky, “surge allí donde las clases adversas se apoyan ya en organizaciones estatales sustancialmente incompatibles entre sí y que a cada paso se eliminan mutuamente [en la lucha] por la dirección del país” [20]. Es una batalla por la concentración del poder y aspiran a suplantar la una sobre la otra. Una escisión del poder solo puede producir a la larga una Guerra Civil. Con el Gobierno Provisional, la burguesía rusa y los restos del zarismo trabajaron de la mano; mientras que las fuerzas revolucionarias y los Soviets también fueron aumentando sus fuerzas.
VI. Las tesis de abril
Hace unos momentos dijimos que durante la revolución de febrero Lenin se encontraba en el exilio en Suiza, pero enterándose de lo ocurrido y sabiendo que las condiciones a los perseguidos estaban cambiando, tomó un tren rumbo a Rusia. Al día siguiente de llegar a Petrogrado, un mes después de la revolución, presentó en el Palacio de Táuride las Tesis de Abril. Documento que cambió el cause de la revolución de febrero.

Los planteamientos que encontramos es que no se le debe otorgar confianza al Gobierno Provisional, ya que considera se debe explicar su completa falsedad en una lucha de clases presente. Lenin sostiene que se debe renunciar a cualquier tipo de anexión o coalición con la burguesía ya que es un gobierno de capitalistas que no pueden evitar sostener su poder a través de la explotación de otros. En las tesis de abril, Lenin habla de la ligazón indiscutible del capital con la guerra imperialista contra la que el proletariado ha estado luchando y asegura que para que exista una verdadera paz, el poder debe pasar en manos de los trabajadores para que pongan una paz democrática.
Otro eje fundamental de las Tesis de Abril, es que se debe explicar a las masas que los Soviets como diputados obreros son la única forma posible de gobierno revolucionario y que por lo tanto, mientras este gobierno [el provisional] se someta a la influencia de la burguesía, es un error de táctica que debe ser combatido. Pero señala Lenin, que mientras se esté en minoría dentro de la Asamblea, se debe tener una labor crítica para esclarecer los errores propugnando al mismo tiempo la necesidad de que todo el poder pase a los Soviets de diputados obreros, a fin de que sobre la experiencia las masas corrijan sus errores.
Esta consigna es la que le da un nuevo giro a los planteamientos de la revolución de febrero: ¡Todo el poder a los Soviets! Es una forma de romper con alianzas con sectores de la burguesía. Además, Lenin señala la necesidad de un programa revolucionario que nacionalice todas las tierras, que le ponga un fin a la guerra imperialista, y que genere en las masas la creación de diputados obreros como una forma de democracia directa y de una clase en un proceso de revolución socialista.
A pesar de que las Tesis de Abril son un texto muy breve, por eso mismo, por ser tesis que Lenin desarrolló en un presentación en Táuride, son el motor de las tareas que el proletariado debe ejercer si se quiere triunfar, porque no hay otra forma de vencer a una clase más que tomando el poder y utilizándolo a favor de la revolución, de ahí que la dictadura del proletariado, Lenin lo plantee como una urgencia del periodo.
VII. Conclusiones
Estas conclusiones buscarán ser una síntesis de lo visto anteriormente. No llegamos a la revolución de Octubre de 1917 porque es otro tema que amerita un análisis especial, pero es de vital importancia, conocer todos estos antecedentes, ya que nos permiten tener una perspectivas de las problemáticas ante las que el proletariado se enfrentó antes de la revolución socialista por excelencia. Esto es, el periodo de febrero a octubre, se debe analizar como un ensayo general que realizaron las fuerzas revolucionarias y va comprobando el antagonismo entre clases, ya que se vislumbra, lo que la sociedad burguesa lleva en sus entrañas.
Desde Rosa Luxemburgo, vimos la necesidad de mostrar al proletariado las trampas que los oportunistas ponen a partir de planteamientos falsos. Cualquiera que niegue la existencia de la lucha de clases tiene un papel de apoyo a la burguesía [pese a que no lo reconozca]. Los tres autores, Lenin, Trotsky y Luxemburgo, son contemporáneos entre sí, tuvieron discusiones juntos y desarrollaron una camaradería. Eso no influye precisamente en su perspectiva, sino que encontramos similitudes porque todos tienen una postura marxista, que sería redundante decir revolucionaria, pero en nuestros tiempos, es precisa la aclaración.
La dualidad de poderes, nos permite observar la amenaza que representa para la burguesía una oposición que va cobrando fuerza, por que es situaciones así, donde la disputa por el poder es eminente. En este escrito, abordamos el texto la historia de la revolución rusa de Trotsky al ser quien ilustra mejor los procesos ocurridos en el periodo revolucionario ruso y por desarrollar la teoría del desarrollo desigual y combinado que nos explicar el comportamiento de la psique de las masas y la forma en que respondieron y el porqué en un país atrasado como Rusia, se dio una revolución socialista.
Con Lenin, tenemos la claridad y la precisión característica sobre la urgencia de la conquista del poder para el proletariado. Tenemos la disyuntiva en estos tres autores: reforma o revolución, o bien, democracia burguesa o dictadura del proletariado. Esta último ha sido mal entendida gracias al revisionismo oportunista que hoy en 2017 ha ganado terreno, pues lo presentan como un canibalismo y no como lo que es en sí: una democracia de los trabajadores que se utiliza para acabar con sistema económico de explotación. La democracia burguesa es la democracia de unos cuantos, mientras que la democracia proletaria/dictadura del proletariado es la democracia de una clase que es mayoría y que utiliza los recursos de los que ha sido despojado a su favor.
Entre las contribuciones que estos autores nos dan, se encuentra que el oportunismo busca paralizar o reducir una revolución para no perder sus intereses, propiedades o comodidades que ha conseguido y se cimientan sobre mares de sangre. La presencia de Lenin en el historia, es fundamental, ya que gracias a los debates dados y a su insistencia, la consigan revolucionaria de “Todo el poder a los Soviets” triunfó. Aquellos que no quieren que una clase se emancipe y tenga libertades, buscarán en tiempos de conflictos oxigenar al capitalismo por medio de reformas burguesas. La lección que obtenemos para el tiempo presente es que sin una dirección revolucionaria, de clase e independiente, las acciones políticas pueden ser paralizadas por el oportunismo o la contrarrevolución. De ahí, que sea necesario una organización que encause las fuerzas para la toma del poder para el proletariado, en caso de estar comprometidos con una transformación del sistema en que estamos.
En este texto, vimos brevemente la experiencia de 1905, profundizamos en la de febrero de 1917, nos falta la de octubre de ese año, pero algo podemos adelantar y que la mayoría lo sabe: el proletariado organizado triunfa, y de eso no debe caber la menor duda. Lo que haya sucedido después de octubre, implica otro análisis aún diferente. Pero les lecciones para hoy, consisten en plantearnos qué tanto han cambiado las condiciones materiales, porque aunque mudan, la explotación y la opresión han sido una constante en la historia que debemos pensar si buscamos o no cambiarlo como la clase revolucionaria que somos.
¡Proletarixs de todos los países, uníos!
¡Por un gobierno feminista, campesino, indígena y popular!
Notas
[1] Rosa Luxemburgo, Reforma o Revolución (1900), 2ª ed, 1908. En Marxist.org: https://www.marxists.org/espanol/luxem/01Reformaorevolucion_0.pdf (10/05/17)
[2] Rosa Luxemburgo, La Revolución Rusa, 1918. En Marxis.org: https://www.marxists.org/espanol/luxem/11Larevolucionrusa_0.pdf (10/05/17)
[3] Trotsky León, Historia de la Revolución Rusa, Tomo I, 1931. Trad. Andrés Nin, Madrid, Editorial Cenit, S.A., 1931. vol. 2
[4] V. I. Lenin, Las tesis de abril (1917). En Marxist.org: https://www.marxists.org/espanol/lenin/obras/1910s/abril.htm (10/05/17)
[5] Lenin, V.I., El Estado y la Revolución. La Habana, Instituto cubano del libro, 1971
[6] Rosa, Reforma o … Óp. Cit. Pág. 25
[7] Ibídem. Pág. 48
[8] Ibídem. Pág. 58
[9] Ídem. Pág. 9
[10] León Trotsky, Historia de la Revolución Rusa, Tomo I, 1931. Trad. Andrés Nin, Madrid, Editorial Cenit, S.A., 1931. 2 vol. Pág. 21
[11] Ibídem. Pág. 21-23.
[12] Fecha del calendario juliniano. En Rusia se cambió al gregoriano hasta pasando la revolución de octubre de 1917.
[13] Ibídem. Pág. 94
[14] Ídem. Pág. 95
[15] Ídem. Pág. 115.
[16] Ídem. Pág. 14
[17] Karl Marx y F. Engels, Manifiesto del Partido Comunista, Moscú, Editorial Progreso/Ediciones de cultura popular, 1978. Pág. 37
[18] Ídem. Pág.17-19.
[19] Ídem. Pág. 153.
[20] Ídem. Pág. 161
Bibliografía
Lenin, V.I., El Estado y la Revolución. La Habana, Instituto cubano del libro, 1971.
________ Las tesis de abril (1917). En Marxist.org:
https://www.marxists.org/espanol/lenin/obras/1910s/abril.htm (10/05/17)
Luxemburgo, Rosa, Reforma o Revolución (1900), 2ª ed, 1908. En Marxist.org:
https://www.marxists.org/espanol/luxem/01Reformaorevolucion_0.pdf (10/05/17)
________ La Revolución Rusa, 1918. En Marxis.org:
https://www.marxists.org/espanol/luxem/11Larevolucionrusa_0.pdf (10/05/17)
Mandel, Ernest, La teoría leninista de la organización, Trad. Ricardo Hernández, México, Ediciones Era, 1971, 3ª ed, 1976.
Marx, Karl y F. Engels, Manifiesto del Partido Comunista, Moscú, Editorial Progreso/Ediciones de cultura popular, 1978
Trotsky, León, Historia de la Revolución Rusa, Tomo I, 1931. Trad. Andrés Nin, Madrid, Editorial Cenit, S.A., 1931. 2 vol.
________ Programa de transición, 1938. En Marxis.org
https://www.marxists.org/espanol/trotsky/1938/prog-trans.htm (10/05/17)

