Ni antiobreras ni reaccionarias.
El contingente del Frente Feminista Radical actuó como debía en esta marcha del #8M #CDMX
[CDMX 1103/19] Para quienes no se enteraron, hay una acusación por parte de la “Organización del 8M”, difundida por la Izquierda Diario (1) y por otras personas, donde dicen que las compañeras del contingente del Frente Feminista Radical son antiobreras y reaccionarias. Esto, debido a que en el mitin de la marcha del viernes pasado, la “Organización del 8M” donde resaltó la participación del PRD y del SITUAM, se adueñaron del micrófono e inclusive estaban en el templete desde antes que la marcha llegara al zócalo.
Esta llamada “Organización del 8M” y su monopolio al espacio, generó tensión y confrontaciones. Las compañeras de Maternidades Feministas y el Frente Feminista Radical, abuchearon las participaciones de quienes ya llevaban más de 40 minutos en el micrófono; y desde arriba, se les aventó agua a estos contingentes. Pasándose a la parte de atrás para exigir subir al templete y dar su mensaje, las compañeras de Maternidades Feministas y sus hijxs, algunxs en brazos, fueron agredidas, sacudidas y golpeadas.
Ante esto, el Frente tomó acciones subiéndose al templete y pidiéndole a la “Organización” que se bajaran y dieran paso para que otras colectivas y contingentes hablaran. A la par, el Frente gritó: – ¡fuera sindicatos! – Así, de manera muy general porque no se distinguía con exactitud qué sindicato era el que estaba al frente. Las confrontaciones hicieron que esta “Organización” se molestarán más, así que tomaron el micrófono y se lo llevaron, se bajaron del templete y apagaron las bocinas. De las mujeres que se bajaron, hubo quien detrás del templete sacó una bocinita y puso música para no dejar que se escuchara lo que decían las compas que iban subiendo ya sin micrófono.
La tensión fue tal, que Maternidades Feministas fueron breve y decidieron bajarse para evitar cualquier daño a sus hijxs. Se tuvieron que desplazar ya que seguían siendo agredidas por medio de gritos. Los demás contingentes comenzaron a turnarse para subir al templete y dar un mensaje, como siempre se hace, pero esta vez, sin micrófono.
Ahora, en mi opinión, fue terrible lo que sucedió. Es normal que en una marcha se presenten siempre diferentes posturas, ya que es un espacio muy plural al ser una manifestación y no una organización política; sin embargo, el problema surge cuando en lugar de debatirlo hay grupos que se pretender adueñar de los espacios y de alguna manera institucionalizarlos, como la llamada “Organización del 8M”.
Yo no pude asistir a las reuniones organizativas de la marcha, de donde se supone que salió dicha “Organización”; no obstante, los acuerdos no suelen ser muy diferentes: se propone desde dónde y a qué hora sale, se organiza quién va primero y por qué y, quién puede apoyar con la parte técnica como templete y micrófono. Pero lo que ocurrió esta vez, y que se ve a leguas, es que no se respetaron los acuerdos a los que se habían llegado o que hubo alguien que deliberadamente lo volteó.
La “Organización” donde se encontraba el SITUAM y el PRD (no tengo ninguna fuente para vincularlas como tal, pero sí para decir que estuvieron dentro de la llamada “Organización”), buscaron un protagonismo que generó confrontaciones. Y, fueron las compañeras del Frente de Feministas Radicales quienes batallaron para que se siguieran los acuerdos organizativos. Se debe de entender además, que gritar: ¡Fuera sindicatos! significó que se reprobaron las acciones que tomaron dichas organizaciones, no por el hecho de ser obreras.
Considero abusivo el llevarse el micrófono y apagar las bocinas “solo porque después de 40 minutos no se les deja hablar”; así como reprobable cualquier agresión, pero sobre todo a lxs niñxs.
Por otro lado, y ahora que ya se conoce el contexto, la acusación de que el Frente Feminista Radical es Antiobrero y Reaccionario no tiene ningún espacio aquí. Al contrario, si se marcha en conjunto es porque de alguna manera sabemos que las causas nos atraviesan, pero no por ello se deben permitir protagonismos y abusos tales, bajo la justificación de que “mi causa es más importante”. Debemos abrir espacios para el diálogo y para todas. Y las acusaciones antes dichas, son descontextualizadas y se suman a la confrontación que se dio ese día con el Frente.
Lo evidente fue, que hubo un grupo con la clara intención de institucionalizar el movimiento; se nota que ya hay personas observando como va creciendo la fuerza de las mujeres y buscan institucionalizarlo por el potencial que representa. Sin embargo, aplaudo a las compas del Frente Feminista Radical que no lo permitieron y que lograron echar para abajo a quienes pretenden desviar la causa. Mi solidaridad con Maternidades Feministas y espero que no hayan sufrido ningún daño mayor.
Que esta experiencia nos sirva para futuras movilizaciones.
¡Ni una menos!
Abortera Insurrecta. Lunes 11 de marzo de 2019.
(1)

