
Jueves 1 de marzo, 2018.
Lugares comunes en los que caen algunes historiadores cuando se ponen a estudiar el tema de la Liga Comunista 23 de Septiembre (LC23S). Y que por supuesto, son perspectivas erróneas, liberales y algunas de ellas gubernamentales. A las fuentes me remito.
– La represión del 68 les llevó a ver las armas como única alternativa.
– La clandestinidad fue un error.
– La represión fue lo que hizo que dejaran de existir.
– Eran una guerrila/Eran una guerrilla urbana.
– Fueron ajusticiamientos internos lo que llevó a que no trascendieran.
– Estaba infiltrada.
– Se creían la vanguardia y por eso les bajaron de la sierra (Lucio).
– Eran terrorristas.
– No sabían lo que hacían.
– La Liga contribuyó/ocasionó a que se diera la reforma electoral de 1977.
– La liga dejó de existir en 1975.
– La Liga no tenía una base obrera.
– Les desaparecieron porque se lo merecían.
– Eran dogmáticos.
Estas premisas las he escuchado una gran cantidad de ocasiones por personas interesadas en el tema pero con fines políticos muy concretos. Las usan como afirmaciones y elaboran trabajos para justificar tesis erróneas. Lo primero que se debe hacer es cuestionar la procedencia de cada idea, luego investigarlas desde la fuentes primarias. Así se puede obtener una perspectiva objetiva. Desde mi experiencia, todas esas premisas son refutables, en algunas hay matices y agregados, pero por lo general se derrumban con un soplo de aire.

