Ciudad de México, lunes 24 de abril de 2017.
VII Coloquio sobre Movimientos Sociales en la segunda mitad del siglo XX
mexicano, 2017.
“El grito que no enmudece”
del 24 al 26 de abril de 2017 en la FES Acatlán, UNAM
Lectura en PDF: Ponencia Acatlán
El papel de los medios de comunicación en la lucha de clases: los casos del Periódico Madera (1974-1981) y de Guerrilla Comunicacional México (2010-2017)
Stephanie Yamile González González
“La historia de todas las sociedades hasta nuestros días
es la historia de las luchas de clases”.
Marx (1848)
I. Introducción
Quien tiene en sus manos los medios de producción, monopoliza los medios de comunicación. Este efecto se produce porque a través de ellos que se transfiere la ideología de la clase dominante. Estos medios, sirven para imponer una legitimación de una clase sobre otra. Los medios de comunicación oficiales, por lo tanto, son producto de la propiedad privada, de donde el proletariado una vez más ha sido despojado y sus voces e intereses no se ven reflejados en espacios que no representan su verdadera condición económica o social.
Este despojo lo hemos padecido particularmente a lo largo de la historia del siglo XX y XXI mexicano. Pese a ello, el proletariado no es un ser pasivo, sino la antítesis de una clase que está destinada a desaparecer por las mismas contradicciones que produce: la burguesía. Es entonces, que los medios de comunicación independientes, nacieron como una forma de resistencia y protesta, e inclusive han surgido con fines propiamente revolucionarios contra esta monopolización de los medios de comunicación oficiales, pero la pregunta es ¿su labor se agota en informar?
En este marco, es que el presente trabajo tiene como objetivo mostrar dos casos de prensa con objetivos revolucionarios, comenzando por el Madera, periódico clandestino (1974-1981), órgano central de la Liga Comunista 23 de Septiembre (1973-1983) que tuvo un papel como agitador y organizador político en los años setenta y ochenta en México, y que fue disuelto por la represión y políticas de exterminio que el estado ejerció contra los militantes de dicha la Liga, así como el cambio en las condiciones sociales, económicas y políticas a las que tuvieron que enfrentarse. Y, el segundo caso, el de Guerrilla Comunicacional México (2010-2017), con una historia más modesta, pero que es un medio de comunicación independiente con posición de clase que busca denunciar las injusticias que la población padece e interviniendo en los espacios en lucha.
Se retomaron ambos casos, debido a que plantean por igual, la necesidad de construir una organización revolucionaria para transformar la realidad social, frente a los medios oficiales u otros medios independientes que limitan o sólo documentan (respectivamente) la información. Nuestra reflexión va encaminada a hacer un balance sobre la importancia, uso y trascendencia de estos medios de comunicación, en la historia de una lucha de clases que es innegable y contra la cual debemos tomar acciones que la afronten y acaben con ella.
II. Madera, periódico clandestino
Madera, periódico clandestino fue el órgano central de la Liga Comunista 23 de Septiembre (LC23S o Liga). Fueron 58 números publicados de 1974 a 1981. Su periodicidad fue de manera irregular puesto que los integrantes de la organización sufrieron represión por parte del estado, quien ejerció políticas de exterminio sobre ellos, dejando así, hasta hoy en día, a la mayoría de los militantes en condición de desaparecidos o asesinados a manos de los órganos estatales.
La Liga se fundó un 15 de marzo de 1973 en Guadalajara, Jalisco buscando unificar a los diferentes grupos revolucionarios del periodo. El proyecto político de la Liga, radicó en la construcción de un partido y un ejército revolucionario, la revolución socialista y la instauración del comunismo a nivel internacional. La pieza fundamental para estas acciones lo encontraron en la educación política para la constitución del proletariado como clase. En la estructura de la Liga, el Consejo de Redacción fungió como Dirección Política. La organización tuvo presencia en casi todos estados de la república [1] y el tiraje de imprenta llegó a ser de hasta 70 mil ejemplares [2].
La praxis del Madera y por ende de la Liga, la vemos en acciones tan representativas como el operativo llamado “Asalto al Cielo” llevado a cabo el 16 de enero de 1974 en la capital de Sinaloa, donde campesinos, estudiantes y trabajadores e indígenas, formados por el periódico, detuvieron la producción de las diferentes industrias y en el campo, para realizar un ensayo insurrección proletaria con la intención de medir sus fuerzas rumbo a establecer el poder de los trabajadores en Sinaloa. La respuesta del estado fue desplegar a cientos de elementos del Ejército a esa zona del país. Cuando la Liga los vio llegar junto con decenas de paracaidistas militares, decidió cancelar el operativo, puesto que no quería generar bajas, pese a que se hubiera podido dar el enfrentamiento.
Otro de los operativos significativos de la Liga fue el día 29 de marzo de 1977, donde secuestraron al industrial Antonio Fernández Hernández, presidente del consejo de administración de Cervecería Modelo. La Liga demandó: un rescate de millones de pesos y la reinstalación de 133 trabajadores despedidos recientemente, el pago de jubilación a 92 trabajadores y la publicación de una proclama [3]. Tres días después la empresa dio a conocer en un desplegado en Excélsior la lista con el nombre de los trabajadores aludidos y el anuncio de su reinstalación y que los jubilados recibieran sus pagos pendientes.
Como vemos, la persecución hacia la Liga tienen su raíz en las propuestas políticas y las acciones que implementaron, no se puede entender la una sin la otra. Ya que si bien, no fue la única organización armada del momento, sí es la única que hoy día no cuenta con algún dirigente vivo, lo que nos habla de una represión sin medida contra la Liga; por esa misma razón, los sobrevivientes son pocos y todos exmilitantes que cumplieron la labor de brigadistas repartiendo el periódico [4].
El eje de las actividades de la Liga fue su órgano de difusión, ya que que además de ser prensa, fue un organizador revolucionario, en torno a su producción funcionaba la estructura de la Liga. El contenido que encontraremos es de análisis marxista y por ende, materialista de la situación económica a nivel nacional e internacional; además, encontramos descripción de técnicas y medios de producción aplicados; análisis de las fuerzas políticas; o sobre la perspectiva revolucionaria de las diversas huelgas de trabajadores [5]; balances y críticas sobre las organizaciones que se hacía llamar revolucionarias [6]; además de contener críticas al los diversos procesos históricos de índole internacional [7]; pero todo, relacionado con las actividades de la propia Liga.
La Dirección Federal de Seguridad (DFS) que fue la policía política encargada de la desarticulación y/o exterminio de disidencias, entre sus planes, tuvo como objetivo exterminar a la Liga a cualquier costo. Estos programas, tuvieron apartados centrados en enfrentar al Madera como periódico revolucionario. Se focalizaron en la búsqueda de los militantes a través de la distribución del periódico, deteniendo y secuestrando a cualquier persona que tuviera un ejemplar en sus manos; de ahí que la actividad más importante y arriesgada de la organización fuera la repartiza de los mismos, realizada en forma clandestina y por a la persecución policiaca, se procedió de forma armada.
[La policía, entre sus planes de exterminio creó en 1976 la conocida Brigada Blanca, un órgano de contrainsurgencia creado específicamente para aniquilar a la Liga [8]. El nombre de Brigada Blanca, lo retomó la policía para hacer contraparte a la Brigada Roja, una de las principales brigadas de la Liga.]
La segunda mitad del siglo XX mexicano, se caracterizó por el control hegemónico del estado sobre los medios de comunicación en espacios públicos. Todos eran oficiales, a su servicio, aún no se daba el salto a la “democracia” que abriría el panorama público para para medios opositores. Los medios de comunicación respondieron a una línea editorial que fue dictada desde el estado, la cual dirigía la opinión pública hacia acallar a toda movilización antagónica, puesto que no iban a difundir lo que se estaba suscitando y que en el caso de la Liga, iba ganando terreno.
La Liga, con el Madera, generalizó las experiencias de lucha, al distribuirse a nivel nacional llevó de un lado a otro los triunfos que el proletariado tuvo, animando a que las personas participaran en la organización. En un registro aproximado por parte de investigaciones del Archivo del Periódico Madera, se tiene que a los largo de los diez años de existencia de la Liga, se contó con una militancia cientos de personas.
Ahora bien, pasemos a exponer nuestro segundo ejemplo.
III. Guerrilla Comunicacional México
Guerrilla Comunicacional México (GCM) surgió un 24 julio del 2010 como un proyecto de contra-información independiente. En una primera etapa nació siendo un medio de izquierda, sin una línea política definida. Con el paso de la experiencia, se fue definiendo hasta ser hoy de corriente marxista, esto es, comunista. En su línea editorial, GCM nos dice que busca la construcción de una organización política de vanguardia que le dé dirección revolucionaria a las diferentes luchas sociales, para alcanzar la conquista del poder político para el proletariado.
En GCM, se parte de la base que toda forma de opresión tiene su raíz en la sociedad dividida en clases. Se buscan la transformación material y económica de la sociedad, se combate por: la planificación y el control colectivo de los medios de producción y de la economía; por un feminismo y transfeminismo de clase; por la autodeterminación colectiva y el desarrollo individual de los seres humanos; por la planificación ambiental de la sociedad; el progreso de las fuerzas productivas para aminorar las horas de trabajo; el desarrollo de las ciencias, las tecnologías y las técnicas, entre otras cosas.
Desde el sitio, se lucha contra todo tipo de opresión y explotación, se reconoce la independencia de cada una de las luchas y sus particularidades, ya que convergen en el mismo fin revolucionario pero sufren opresiones específicas. En GCM, se reivindica la idea socialista planteada por Marx y Engels y puesta en práctica por Lenin y Trotsky en Rusia durante el siglo XX. Hay una crítica a las amargas experiencias e ideas que dejaron los estados del “socialismo real”, como la URSS, Corea del Norte, República Democrática de Alemania, China y Laos; y críticos a los populismos como Venezuela y Bolivia. Desde GCM se plantea un socialismo democrático, internacionalista, revolucionario, feminista, indigenista, ambientalista, científico, antiburocrático.
GCM obtuvo su nombre de las guerrillas comunicacionales de Venezuela que nacieron en abril del 2010 con el objetivo de informar sobre el proyecto político y los logros del régimen de Hugo Chávez. Las guerrillas comunicacionales venezolanas se destacaron por usar todos los medios que disponían, mensajes sms, correos electrónicos, grafitis, brigadas informativas, volantes, para contrarrestar la información de los monopolios televisivos que comparaban al gobierno chavista con una dictadura. Se autodenominaron “guerrillas” porque creían que grupos pequeños y organizados podían vencer a los grandes consorcios de la información que manipulaban la opinión y las noticias.
El proyecto de GCM, parte de hacerle frente a dos mega-empresas televisivas: Televisa y TV Azteca, que desde el siglo pasado monopolizan los medios de información. Además, en 2010 se buscó contrarrestar a medios impresos como Milenio, El Universal, Reforma y Excélsior, que no daban cabida a la opinión del público y mostraban noticias que le eran convenientes al gobierno. Es en este contexto que se creó el sitio, como un espacio de contra-opinión, como una “guerrilla” informativa, que buscaba crear un lugar de crítica al régimen en turno y a los medios de comunicación.
GCM innovó en el campo del manejo y publicación de noticias, a través nuevas tecnologías de la información como Facebook y Twitter. En la viralización de información, imágenes críticas, difusión de luchas y denuncias sociales. En diciembre del 2012 se organizaron diversos grupos de izquierda, a través de la página, para manifestarse frente al Congreso contra la toma de posesión de Enrique Peña Nieto, estos grupos difundieron manuales, videos e información para protegerse de la represión policial del primero de diciembre, por parte de GCM se hizo una cobertura en vivo de los acontecimientos que sucedieron ese día, difundiendo las listas de presos políticos y abogando por su libertad. Aparecieron en varios diarios nacionales como El Universal y Reforma, como parte de los grupos que organizaron la violencia.
El 6 de diciembre del 2013, desarrollaron e impulsaron el #PosMeSalto a través de las redes sociales, como una forma de manifestarse contra el alza a la tarifa del metro de la Ciudad de México. En el 2014, el Gobierno del Distrito Federal les acusó de ser parte de la contra-inteligencia e inteligencia de los grupos anarquistas que operan en la Ciudad de México. Ese mismo año se recibieron amenazas vía correo electrónico. A nivel nacional difundiendo información contra la reforma laboral. Y a partir del 26 de septiembre de este año nos sumamos a exigir la presentación con vida de los 43 normalistas de Ayotzinapa.
El 3 de marzo de 2015 se elaboró una política editorial y GCM se integró como órgano de la Liga de Unidad Socialista. Se tomó la postura revolucionaria y socialista, y se aplicó en la política editorial para las publicaciones. En la nueva política se rompió con las posiciones anarquistas, electoralistas y reformistas que algunos integrantes tenían, de ahí el enojo de muchos y su abandono.
En el 2016, GCM se unió a la campaña de Boicot Electoral, la página difundió información, videos e imágenes de los sucesos contra las campañas electorales que estaban sucediendo en varias partes del país durante los comicios electorales y se continúo con el apoyo al movimiento de padres y madres de los 43 normalistas de Ayotzinapa. Este año, 2017, los seguidores llegaron a ser de todos los estados de la República mexicana y de casi todas las partes del mundo como: Rusia, Alemania, Japón, Estados Unidos, Canadá, Argentina, Brasil, Francia, Australia. GCM fue la primera página de izquierda en México dentro de redes sociales, hoy cuenta con más de 500 mil seguidores en facebook, y un alcance semanal de entre 5 y 10 millones de personas a la semana.
Hoy en día GCM cuenta con un nuevo equipo editorial, conformado por hombres y mujeres de diferentes estados de la república. Es un grupo de jóvenes que usa las redes sociales como herramienta para difundir sus opiniones, ideas, propuestas, nuestras críticas y análisis, en pro de transformar la realidad y abolir la sociedad en clases.
IV. Conclusiones
Como vemos, los casos que se expusieron arriba, se encuentran en panoramas históricos distintos. Lo que hoy hace GCM en el época de la Liga hubiera sido imposible, sin embargo, sin la lucha de la Liga, GCM hoy no podría estar en espacios públicos. Son juegos distintos pero con el mismo tablero: la lucha de clases. Las notas que cubren ambos medios son sobre la desigualdad de los trabajadores, las pésimas condiciones en que laboran, la explotación que sufren las mujeres, los indígenas, etcétera. De ahí que aunque las condiciones materiales, sociales y políticas hayan cambiado, la base económica siga teniendo en sus entrañas a la clase que debe destruirla: el proletariado.
La historia de estos dos medios de comunicación: PM y GCM, nos permite apreciar las necesidades que llevaron a su surgimiento y construcción, y a ver que como la antítesis de la burguesía, siempre generaremos alternativas donde se representen sus intereses. El ejemplo de GCM es más modesto, pero es una lucha que se da día con día y que aspira a realizar por lo que otros en el pasado lucharon: la revolución socialista. La reflexión, va encaminada a demostrar que no somos una clase estática, que nos movemos y organizamos, la historia nos lo demuestra. Con los ejemplos tratados, vemos las luchas que damos como clase por recuperar espacios, los cuales deben servir para nuestra causa, la revolucionaria. En GCM y PM vemos que más allá de utilizar los medios para resistir o protestar, deben ser nuestro sentido para organizarnos y luchar contra un modelo económico que nos oprime, nos explota y nos mantiene en la miseria para subsistir.
Hoy día, Madera, periódico clandestino tiene un Archivo que resguarda las fuentes primarias elaboradas por la Liga, el Archivo del Periódico Madera, el cual, al igual que GCM, como trabajos colectivos y de información, forman parte de la misma organización política, la Liga de Unidad Socialista.
Con la ponencia, se busca que se tome conciencia de nuestra posición en la lucha de clases y encontremos una forma de trascender lo que hasta ahora se ha hecho, interviniendo de manera directa en los hechos a los que les damos significado y voz. Como periodistas, historiadores, científicos sociales y como proletarios en general, debemos utilizar estos medios para nuestra emancipación. Transmitir la conciencia de clase para luchar contra la enajenación y hegemonización de los medios de comunicación que sirven a la industria. Debemos buscar incidir en lo que ocurre en el mundo puesto que es algo que nos afecta de manera directa. Ya lo diría Marx, no se trata solo de interpretar la realidad, sino de transformarla. Y esa misma, es la propuesta que ahora dejo al público.
Asumamos nuestra cada lucha, combatamos las injusticias y la indiferencia. Con las redes sociales y las nuevas tecnologías todos podemos documentar lo que sucede, pero busquemos la forma de organizarnos en pro de una transformación radical, sin lazos con la burguesía y sus partidos. Luchemos por una organización propia, que el periodismo no se quede en el papel, sino que llegue a contribuir con la causa, debemos de participar de manera activa en todo esto.
A propósito: nos faltan 43.
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[1] Excepto en Yucatán, Tabasco, Chiapas y Baja California Sur.
[2] El periódico, fue impreso a través de Comités Locales de acuerdo a un master o plantilla que era distribuído en todo el país para que se imprimiera con el mismo contenido, aunque dependiendo de la localidad, el material varió.
[3] Laura Castellanos, México armado, 1943-1981. México, Era, 2007, 3a reimp. 2011. Pág. 280.
[4] Entrevista a Mario Álvaro Cartagena López “Guaymas”, exmilitante de la LC23S. Inédita.
[5] General Electric [edo. de Méx], General Instrument [Cd. Juárez], obreros de la construcción [Chih], Fundidora de Monterrey.
[6] Como el Partido Comunista Mexicano
[7] Como la revolución cubana, apreciaciones sobre la guerra de Vietnam, apreciaciones sobre la guerra en Nicaragua, la lucha en el Salvador, entre otras cosas.
[8] Estuvo compuesta por dos centenares de elementos del ejército mexicano (policía militar federal y policía judicial militar), de elementos de la DFS, de la Procuraduría General de la República, de la Procuraduría del Distrito Federal, de la División General de Policía y Tránsito del Departamento de Distrito Federal y la Procuraduría General del Estado de México.*
*Castellanos, Óp. cit. Pág. 266-267.




