Pero Fanny ¿cómo le haces para ser tan segura de ti misma? ¿Es amor propio?
No, no es amor propio. Se trata de mis principios, convicciones y valores. Eso es lo que SIEMPRE debo tener firme y ser consecuente.
Mis principios y convicciones están ligados: soy comunista, feminista y defensora de derechos humanos, por eso, me rijo bajo ellos.
Y de mis valores, imagino que tengo una brújula en la frente, que apunta hacia ellos y son mi guía. Si los sigo, aunque no sepa a dónde voy ni qué estoy haciendo exactamente, sé que lo estoy haciendo bien, porque el resultado siempre me gustará porque refleja quién soy, refleja el cómo me conduzco en la vida y cómo me relaciono con las personas.
Algunos de mis valores son: disciplina, compromiso, lealtad, liderazzgo, autenticidad, honestidad, responsabilidad, colaboración proporcionalidad, respeto, salud, empatía, crecimiento, inclusión, amabilidad, determinación, desafío, agresividad, inclusión, compromiso, innovación y revolución permanente.
En cada paso que doy, llevo mis principios, convicciones y valores, y van enfrente, eso es lo que me da confianza, no el amor propio. Eso mismo, es lo que me ha hecho ser quien soy y me seguirá guiando en cada paso, y francamente, estoy contenta.
Obviamente, son cuestiones significadas por mí, cargadas de valor por mí. Si yo permitiera que me impusieran otros valores (incluyendo los familiares), no sería yo, sería el producto de la sumisión y la falta de crítica.
Para poder apropiarte de algo, necesitas integrarlo a ti desde tu propio pensamiento, no el ajeno. Eso es trabajo en una misma y es algo que se realiza todos los días. Y sí, claro, siempre parecerá que vas contracorriente, y en esencia así es, pero tú no te derrumbas porque sabes quién eres y lo que representas para ti.

