Lenin: Las tareas del movimiento femenino en la República Soviética (1919)

Lenin. Obras escogidas, tomó X (1919-1920) Las tareas del movimiento femenino en la República Soviética. Págs. 70-73 La cuestión relativa a la situación de la mujer ha sido planteada por…

Lenin. Obras escogidas, tomó X (1919-1920)

Las tareas del movimiento femenino en la República Soviética.

Págs. 70-73

La cuestión relativa a la situación de la mujer ha sido planteada por el Poder soviético desde el primer momento. Yo creo que la tarea de todo Estado obrero que pase al socialismo será de género doble. La primera parte de esta tarea es relativamente simple y fácil. Se refiere a las viejas leyes que colocaban a la mujer en situación de desigualdad con respecto al hombre.

[…]

Naturalmente, no bastan las leyes, y nosotros no nos contentamos de ningún modo con decretos nada más. Pero en el terreno de la legislación hemos hecho todo lo que de nosotros se exigía para equiparar la situación de la mujer a la del hombre, y podemos con razón enorgullecernos de ello. Actualmente, la situación de la mujer en la Rusia Soviética, desde el punto de vista de los Estados más avanzados, es ideal. Pero afirmamos que, naturalmente, esto es sólo el comienzo.

Al tener que dedicarse a los quehaceres de la casa, la mujer aún vive coartada. Para la plena emancipación de la mujer y para su igualdad efectiva con respecto al hombre, se requiere una economía colectiva y que la mujer participe en el trabajo productivo común. Entonces la mujer ocupará la misma situación que el hombre.

Como es lógico, no se trata de igualar a la mujer en cuanto a la productividad del trabajo, al volumen, a la duración y a las condiciones del mismo, etc., sino de que la mujer no se vea oprimida por su situación en el hogar diferente a la del hombre. Todas vosotras sabéis que aun con la plena igualdad de derechos, subsiste de hecho esta situación de ahogo en que vive la mujer, ya que sobre ella pesan todos los quehaceres del hogar que son, en la mayoría de los casos, los más improductivos, más bárbaros y más penosos de cuantos realiza la mujer. Este trabajo es extraordinariamente mezquino, no contiene nada que contribuya de algún modo al progreso de la mujer.

En aras del ideal socialista, nosotros querernos luchar por la plena realización del socialismo, y en este sentido se abre ante la mujer un vasto campo de actividad. Ahora nos preparamos seriamente para desbrozar el terreno con miras a la edificación socialista, pero la propia edificación de la sociedad socialista no comenzará sino cuando nosotros, una vez conseguida la plena igualdad de la mujer, emprendamos la nueva tarea junto con la mujer liberada de este trabajo menudo, embrutecedor e improductivo. A este respecto tenemos labor para muchos, muchos años.

Esta labor no puede dar rápidos resultados ni tiene nada de efectismo brillante.

Estamos creando instituciones, comedores y casas-cuna modelo, que liberen a la mujer del trabajo doméstico. Y es precisamente a la mujer a la que más incumbe la labor de organización de todas estas instituciones. Hay que reconocer que hoy existen en Rusia muy pocas instituciones de este tipo, que ayuden a la mujer a salir del estado de esclava del hogar. El número de estas instituciones es insignificante, y las condiciones por las que hoy atraviesa la República Soviética -las condiciones militares y las del abastecimiento, de las que os han hablado aquí con detalle los camaradas- nos estorban en esta labor. Pero hay que decir que estas instituciones, que liberan a la mujer de su estado de esclava doméstica, surgen en todas partes donde para ello existe la menor posibilidad.

Decimos que la emancipación de los obreros debe ser obra de los obreros mismos, y de igual modo la emancipación de las obreras debe ser obra de las obreras mismas.

https://www.marxists.org/…/lenin-obrasescogidas10-12.pdf